Tratamiento facial, lo básico para aumentar la belleza

El tratamiento facial se encarga de dar brillo y salud al rostro, de mejorar la belleza del cutis y fomentar un mejor aspecto día a día. Cuidar la piel, mejorar su textura y hacer que las fibras de colágeno comiencen una regeneración para aportar firmeza y elasticidad al rostro, eliminar arrugas y mejorar la plenitud de la cara es el objetivo de los mejores tratamientos faciales.

Pero para poder conseguir que la piel de tu cara resplandezca es necesario cuidarla todos los días. Hay tratamientos en centros de estética que son geniales y ayudan a que estés bella, esplendorosa y guapísima, pero estos, sin un poco de mimo tuyo, cada día no general los mismos resultados. Así que para explotarlos al máximo y conseguir mayores resultados, una piel mucho más cuidada y un brillo espectacular son necesarias pequeñas rutinas por la mañana o por la noche.

Tratamiento facial

El cutis, la epidermis, la capa córnea de nuestra piel de la cara necesita al menos cinco minutos al día. Es tan poco tiempo que siempre puedes hacer un hueco en algún momento. Te aseguramos que al final se nota, y mucho.

Todo tratamiento facial deberían cumplir estas premisas. Eliminar la suciedad de los poros para permitir a la piel respirar, fomentar una mejor circulación de los pequeños capilares que nutren las celular, quitar la piel muerta mediante una exfoliación que oculta la nueva de mejor tono y aplicar una base de hidratación para mantener la vida de los tejidos durante más tiempo.

Lo pasos son estos:

  • Limpieza
  • Tonificación
  • Exfoliación
  • Hidratación

Limpieza de cutis

Siempre que vayas a realizar un tipo de tratamiento sobre la piel hay que hacer una limpieza. Y la piel de la cara es especial porque genera más sebo que otras partes corporales. La nariz es un punto delicado pero también la frente. Algunas personas generamos aceites naturales que obstruyen los poros y estos dos sitios son muy frecuentes. Así que para que el tratamiento de belleza que tienes pensado aplicar sobre tu rostro funcione a la perfección lo primero es la limpieza. Esto eliminará toda la suciedad del cutis, quitará las pequeñas partículas que han podido pegarse en los poros, fulminará el exceso de grasa y el fango de la contaminación que se incrusta en tu cara día a día. Si quitas esta máscara de polución de la piel notas como inmediatamente toma un tono mejor.

Es muy importante empezar siempre por este paso. Hacer una limpieza facial es fundamental porque las células respiran y se oxigenan. Para ello puedes hacerlo con una loción limpiadora todos los días por la mañana al levantarte y antes de dormir. Como mínimo por la noche, y así eliminas todos los restos del posible maquillaje que hayas llevado puesto durante el día. Como seguramente vas a tope con el tiempo, hazlo por la noche, así permites que se regenere mejor los tejidos dérmicos mientras descansas.

Lo mejor para hacerlo es utilizar un disco desmaquillante, mojarlo con un poco con la loción limpiadora y con suaves presiones ir abarcando toda la superficie del rostro. El disco absorberá todo el maquillaje e impurezas que pueda tener la piel.

Hay personas que realizan la limpieza de cutis dos veces al día. Una por la mañana y otra por la noche. Tal y como ya he comentado, el tiempo es oro así que con una seguro que es suficiente a no ser que tengas la piel súper grasa. No obstante, si es así, puedes hacerte una limpieza de cutis profunda una vez al mes y así mejoras muchísimo más.

Tonificar la piel de la cara

tratamiento de belleza facialDespués de limpiar el rostro, llega el paso de la tonificación. Para mejorar la respiración del tejido dérmico facial y fomentar que llegue mejor el flujo sanguíneo hay algunos tónicos faciales que pueden ayudar.

Este proceso tiene la misión de aumentar la eficacia de la limpieza facial. Con él consigues eliminar por completo las pequeñas partículas que han podido quedar incrustadas pero que no se ven. Hay personas que se saltan este paso y no pasa nada, pero te recomiendo que de vez en cuando la hagas. Verás cómo te das cuenta que en realidad, no habías eliminado toda la suciedad de la piel con el paso anterior.

Exfoliación

Este paso es de los más conocidos y hay disponibles un montón de exfoliantes para todo tipo de pieles. Desde muy grasa, mixta o normal hasta los cosméticos que son más y menos abrasivos. Con partículas de aluminio, pequeñas semillas y un montón de cosas. Más de las que una persona puede imaginarse.

La exfoliación puede ser química o normal, con pequeñas virutas que irán incluidas en la loción o que añades si te haces una exfoliación casera. Aunque la hagas en casa, también puede ser con una crema exfoliante que hayas comprado. Es recomendable realizarla una vez a la semana.

Ojo, 7 días con productos muy suaves, sin apretar y sin levantar la piel. Tiene que ser algo delicado. La dureza justa para eliminar células muertas pero no cambiar la piel. Vamos, que no te despellejes porque en una semana no hay recuperación que valga. Incluso cada 15 días también es correcto. Esto depende del tipo de piel que tienes, si es más suave o dura, generas más o menos sebo o trabajas en un lugar sucio como un taller en donde hay grasa o una fábrica en donde puedes adquirir más suciedad que terminarás pegada en la cara o incluso si tienes granos y marcas en cuyo caso quizás te vaya mejor un peeling facial que es más profundo e intenso y complementa algunos tipos de piel a la perfección.

Tienes que saber que la renovación celular es de 3 a 4 semanas. En este plazo aparece una nueva capa de tejido epidérmico. Así que literalmente es cambiar la cubierta de la cara. Si durante ese plazo ayudas para que no se estropee mucho la piel puedes conseguir un tono y color más bonito.

Tratamiento facial con ácido hialurónico

Este proceso es importantísimo. Si tienes la piel hidratada consigues que haya un daño menor. Cuando los tejidos se secan pierden la facultad de reparase y las células mueren. El colágeno pierde propiedades y la elastina tersura. Esto provoca que aparezcan arrugas, flacidez e incluso manchas.

Para hidratar la piel de la cara puedes utilizar una crema, serum o un aceite. Los aceites me gustan menos porque suelen dejar rastros pegajosos, así que lo mejor —mi preferido— es el serum. Pero tú puedes usar el que más te guste y elegir entre cremas humectantes o faciales hidratantes con hialurónico.

Es importante que la rutina de hidratación la hagas todos los días. Una o dos veces. Si puedes por la mañana y por la noche mejor. Así, cuidas tu piel durante la exposición al ambiente y mientras duermes favoreces que se reparen los tejidos que, durante el día inevitablemente sufren.

Consejos para el tratamiento facial

Todos estos pasos podríamos decir que “son los básicos para cuidar la piel de la cara”. El rostro requiere igualmente una limpieza como hidratación, pero además hay algunas cosas que son recomendables:

  • Quitar todos los restos de maquillaje antes de dormir.
  • Comprar cosméticos adecuados a tu tipo de piel (normal, grasa, mixta).
  • Haz pruebas en una pequeña porción de piel antes de usar un producto nuevo. Así evitas reacciones y alergias.
  • Aplica las cremas con suavidad. Ponte tratamientos con delicadeza. Piensa que estás mimándote, no agrediéndote.
  • No olvides nunca el protector solar facial, incluso en invierno si vas a estar al sol mucho rato.

Además, y esto ya si puedes o quieres darte el gustazo, puede dejarte caer en manos de un profesional de vez en cuando. Una esteticista, un centro de estética o un SPA pueden hacer maravillas mientras te relajas. Utilizan productos profesionales y llegan donde tus manos y ojos son incapaces de ver.

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